viernes, 4 de julio de 2014

La monja, el padre y el salmo 129

Estaba un sacerdote manejando hacia su parroquia, cuando en la carretera se encuentra con una monja conocida. Para y le dice:
- Madre, suba que la llevo al convento.
La monja sube y se sienta en el asiento del copiloto, hace un cruce de piernas y el habito se le abre un poquito y se le ve la pierna. El padre se le queda mirando y sigue manejando.
Al rato le toca la pierna y la monja le dice:
- Padre acuerdese del Salmo 129".
El Padre le pide disculpas y sigue manejando. Al rato otra vez le toca la pierna y la monja le dice:
- Padre, acuerdese del Salmo 129.
El Padre se excusa diciendo:
- Perdoneme, Hermana, pero, Ud. sabe, la carne es debil.
Despues de un rato la monja se baja y el Padre llega a su parroquia y se va rapidamente a buscar en la Biblia, el Salmo 129. Encuentra el Salmo y decia..."Seguid buscando y alla arriba encontrareis la Gloria..."

MORALEJA: Siempre debes estar bien informado, si no podrias perder oportunidades que valen oro.




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